sábado, 20 de diciembre de 2014

Nueva generación de Tenores (1-2)






Por Wanchy Medina
Twitter: @WanchyMedina

La costumbre de los que seguimos los cantantes de óperas era perseguir los grandes Tenores de nuestra época.

Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, José Carreras, Kraus, Casanova, Rockwell Blake y entre otros, eran y siguen siendo los referentes a escuchar en la segunda parte del siglo pasado.

Es conocido, que esto sucedió no porque se estancó la apertura para ver nuevos talentos del Bel Canto, sino porque ellos han gravitado por más de cinco décadas siendo los mejores en los más exigentes escenarios.

Cualquier ciudadano que no sea seguidor del mundo lírico identifica la ópera con un señor gordo, barbú y que al cantar abre la boca y enciende su galillo, es una forma de identificar al portentoso Pavarotti.

El crecimiento y expansión de la publicidad de los grandes conciertos de Tenores no fue una casualidad, ya lo he comentado antes, en la década de los ochenta el magnate económico, llamado Tibor Rudas se planteó popularizar este género y usó las figuras de Carreras, Domingo y Pavarotti para proyectarlo.

De ahí es que nacen los famosos The Three Tenors con conciertos multitudinarios que colocaron estas figuras y la ópera en su mejor momento de proyección de toda su historia.

Aun con las críticas de los llamados puritanos, el éxito fue sin igual.
Los tres tenores dejaron atrás en popularidad a buenos que tenores que eran tan calificados, como lo eran ellos, es caso de Alfredo Kraus (uno de mis favoritos), Rockwell Blake y Casanova.

Al mencionar a Francisco Casanova, es posible que me este exponiendo a que algunos piensen que lo hago porque comparto la nacionalidad con este gran cantante, y de verdad no es así.

Solo tenemos que recordar, que Casanova fue aquel tenor que en los años de evidente deterioro de la voz de Pavarotti por motivos de salud, era el elegido para sustituirlo en los difíciles roles del mágico tenor italiano, ya nos podemos imaginar ser sustituto de Pavarotti.

Pero, para muestra un botón, en las décadas donde los Tres Tenores opacaron a sus colegas, la calidad y suficiencia artística de Casanova era tan evidente y de nivel igual que los tres grandes tenores, que los críticos y maestros del mundo clásico le apodaron: EL CUARTO TENOR.

Haciendo una clara referencia que el nivel de vocalización del dominicano estaba en la estratosfera.

Ahora bien, ya sabemos que las grandes voces que marcaron más de medio siglo no están, y otros por motivos de edad, aunque siguen cantando y no tiene la misma capacidad.

Pavarotti y Kraus fallecidos; Blake retirado; Plácido, Carreras y Casanova aunque siguen en los escenarios tiene las limitaciones de longevidad; entonces se abre la interrogante: ¿Cuales son los tenores con voces extraordinarias de la actualidad?

Lo sabremos en la próxima entrega.


El autor es Regidor de La Romana.-
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lunes, 15 de diciembre de 2014

Juan Pablo Duarte, el primer municipalista dominicano








Por Wanchy Medina
Twitter: @WanchyMedina

La fundación de la República Dominicana reunió figuras con ideas revolucionarias que dieron vigor al incipiente Estado creado; todos los que participaron en el inicio de nuestra nación tenían en común la juventud.

Una ventaja que se le reconoce a Duarte, es que su juventud hizo un periplo por Europa y otras ciudades del mundo, lo que le abrió el apetito del conocimiento y se engendró su deseo de aplicarlo su oprimida nación.

La independencia dominicana y las andanzas de Juan Pablo por Europa coincidió con una época de mucha ebullición en el mundo, tanto la revolución Francesa como la independencia de los EEUU fueron eventos que se suscitaron en los alrededores del momento que nuestro país proclamó su libertad.

Este oasis de ideas democráticas fue muy aprovechada por Duarte para configurarse la forma que debía funcionar un Estado.

Aun cuando Jonh Locke y Montesquieu debatían sobre la formula que debían constituirse los Estados democráticos, Duarte añoró un enfoque muy cerca al de Montesquieu, pero con algunas variantes.

La tridivisión de los poderes muy pronto tomó auge en todo el mundo, sin embargo cuando los patriotas dominicanos discutían la formación del Estado Dominicano; Duarte presentó su proyecto con cuatro poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Municipal.

Este proyecto de Duarte, aunque diferente al Barón de Montesquieu, no estaba muy lejos de la apreciación que enfocaba el filósofo Francés.

Con esta intención del patriota dominicano de constitucionalizar un poder extra, como el poder municipal, dejaba claro lo importante que significaba para él, que desde el principio en el país la municipalidad fuera tan fuerte como las demás instituciones administrativas.

Aunque no se conoce a ciencia cierta las teorías y fundamentos que planteo el hijo de Manuela Diez, no es descabellado argüir que si sus demás compañeros hubiesen tomado en cuenta sus sugerencias, hoy la municipalidad en República Dominicana tuviera por otros senderos.

Aunque en la mayoría de las democracias latinoamérica persiste el triangulo de poder cimentado en el ejecutivo, legislativo y judicial, muchas de nuestras naciones hermanas tiene un robusto cimiento de la municipalidad.

Europa, la meca de la municipalidad en el mundo, fue talvez, el lugar donde nuestro padre de la patria obtuvo su visión de lo importante que son los municipios para el desarrollo de los pueblos.


Ahora que existe una crisis mundial en los municipios, es propicio emular las ideas del primer municipalista dominicano: Juan Pablo Duarte!

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