jueves, 30 de noviembre de 2017

Por lo que cayó preso Joey Torres, caerían presos el 95 % de los funcionarios de RD.





Por Wanchy Medina

La semana pasada, el ex alcalde de la cuidad de Patterson, Estado de New Jersey, fue condenado a cinco años de prisión, por corrupción.

Joey Torres, un boricua quien logró presidir la Alcaldía de la cuidad en el 2014 con la esperanza de renovar la dirección.

Estuve, como invitado especial en la toma de posesión del hoy convicto, y recuerdo su discurso al asumir el poder, convocaba a la unidad de la cuidad; el ex gobernador Chris Christie, al juramentarlo, le recordaba, la oportunidad que le había dado la cuidad de encaminarla por mejores senderos.

Lamentablemente, este noviembre del año 2017 va a concluir con el segundo Alcalde de New Jersey sentenciado por corrupción, ya el pasado mes de abril (2017) fue hallado culpable el Alcalde dominicano de la cuidad de Passaic, Alex Blanco.

Estos casos muestran que la justicia de los Estados Unidos no es un relajo, y que cualquier peccata minuta, que se vea como insignificante tiene trasfondo hacia la corrupción.

Al examinar los cargos, la tipificación y la relación de los hechos por la cual fue configurada la conducta de corrupción que concluyó con la sentencia, nos damos cuenta que cualquier acción ínfima inapropiada, no pasa por inadvertida para ser sancionada.

La acusación se sustentó sobre la base de que Torres y tres funcionarios de obras públicas de la ciudad fueron acusados ​​de ordenar a unos empleados de la ciudad,  trabajar horas extras en un depósito alquilado por la familia del Alcalde. 
Los trabajos fueron sobre pintura, carpintería y electricidad entre julio de 2014, y abril de 2015, según consta en el expediente.
En el relato factico, el fiscal Christopher Porrino, argumentó que “Joey Torres usó su gran poder como alcalde de la tercera ciudad más grande de Nueva Jersey para servir sus propios fines de benéficos personales, en vez de estar sirviendo a los residentes de Paterson”.
Ante las evidencias y comprobaciones del uso de la autoridad para fines personales, los abogados de Torres accedieron a un acuerdo de culpabilidad, con lo cual se le permitió aceptar los cargos y así evitar un tiempo mayor en la cárcel.
Si analizamos minuciosamente los cargos que hoy tienen en prisión al ex Alcalde de Patterson, es muy fácil deducir que el 95 % de los funcionarios de la República Dominicana comenten ese tipo de acto, sin consecuencias.
El autor es abogado y Licenciado en Relaciones Internacionales.-


viernes, 27 de octubre de 2017

Atentamente, el mismo Wanchy Medina.





Recientemente, he hecho algunas críticas a la Alcaldía de La Romana, en el sentido de muchas cuestiones prácticas que se puede resolver con poco esfuerzo.

También, me he referido a temas más espinosos, y que tienen una solución más compleja por la insalvable deuda que tiene el ayuntamiento, deudas que nadie más que yo conoce en La Romana.

Me luce fuera de foco, que varios asalariados del ayuntamiento, se hayan tomado la prerrogativa de contestar de forma intimidante, a mis señalamientos.

Y eso ha abierto las puertas para hacer estas pertinentes aclaraciones:

No creo que nadie ponga en duda mis esfuerzos, en todo el sentido de la palabra para aportar al triunfo del PLD en los linderos municipales; sépanlo, invertí todos mis ahorros, puse en riegos a estabilidad económica de mi familia en pos de respaldar la candidatura municipal del PLD.

Desde la asunción al solio municipal, por parte del doctor José Reyes, puso todo su empeño para que estuviera en el ayuntamiento; al naufragar su propuesta en el Concejo Municipal para la Secretaria General, puedo decir muy orondo, que en menos de 15 días me ofreció más de 4 cargos en el ayuntamiento, de los más importantes, y todos los rechacé sin titubear.

Quería demostrarme a mí mismo, que no solo se puede depender del uso de la tarjeta verde todos los meses para sobrevivir dignamente.

Al transcurrir el tiempo, el ayuntamiento tenía que salir a camino, en la pobreza de los recursos humanos disponible, el alcalde ha tenido que armar la institución, sin embargo, eso no significa, que yo tenga que ser un ventrílocuo de nadie.

Los que me conocen bien, -no aquellos que han oído hablar de mí- saben que soy un crítico por antonomasia, y que expreso sin valladar mis desacuerdos aunque esté equivocado, es por esto, me he encontrado muy extraño, la intolerancia de muchos empleados de 4ta, del ayuntamiento a mis insignificantes desacuerdos con la visión de políticas gerenciales que rige la actual gestión.

Al alcalde solo le digo, sus "amigos" que buscan ventajas le dirán lo que quiere escuchar; yo le digo la verdad para prevenirlo, aunque le moleste. Si “mañana” usted fracasa, los aduladores de hoy le darán la espalda, y buscarán al nuevo repartidor (de salarios), así funciona la chatarra política.


Atentamente, el mismo Wanchy Medina.