domingo, 12 de febrero de 2017

Chovinismo irracional por la calle Elena G. de White



Las ordenanzas 19-2012, 23-2014 y 15-2014 de la Alcaldía de La Romana modifican los nombres de las calles en cuatro sectores de la ciudad.

Más de quince designaciones se efectuaron a calles sin nombres, y que en otros casos se identificaban por números.

Esos nombres escogidos pertenecen a héroes y personalidades nacionales, excepto la antigua calle séptima de Villa Alacrán que lleva el nombre de una extrajera, la señora Elena G. de White.

Algunas quejas y criticas al proponente, que este caso recae en la autoría de quien suscribe, en razón formular que su nombre fuera escogido; el estéril argumento es: “Tantos dominicanos meritorios y se reconoce a una extrajera”.

Ella no es la única figura internacional desdeñada en República Dominicana por tener tal distinción. Del mismo modo, hemos visto, leído y oído, vilipendiar a Charles de Gualle, George Washington, Abraham Lincoln y J. F. Kennedy; ya que sus nombres forman la identidad de las principales calles y avenidas del Distrito Nacional y Santo Domingo.

Esa sinrazón, escasa de objetividad, no deja valuar los aportes de personalidades extrajeras que han sido inmortalizados por sus obras, y por ello son objeto de reconocimientos en muchos países del planeta.

Deja mal parados a los ultranacionalistas, cuando en el año 2000, el ex alcalde New York, Rudolph Giuliani, designó la avenida St. Nicolás que atraviesa los barrios de Harlem y Washington Heights, por la calle 162 con el nombre de Juan Pablo Duarte.

Es oportuno recordar que en este mismo Estado, que es la metrópolis más famosa del mundo, la esquina 175 de la avenida broadway, en el Alto Manhattan, lleva el nombre del distinguido dominicano, Don Freddy Beras Goico.

Como si fuera poco, y tan reciente como hace cuatro meses, a raíz de la despedida del beisbolista David Ortiz, la cámara de representantes de Massachusetts votó para denominar el antiguo puente Mass Pike de la avenida Brookline con el nombre de Big Papi, además de renombrar la calle que cruza por la estación de tren al fenway park, como David Ortiz.

Otros dominicanos, como es el caso del profesor Juan Boch y Pedro Enrique Ureña, sus nombres han sido consagrados para reconocer calles, parques y centros educativos por decisión de funcionarios que actúan en sociedades sin complejos.


El autor es abogado y Licenciado en Relaciones Internacionales.-

La criatura implora desde el vientre… Mami, no me mates…!


“Mi mami, soy tu hijo, no sé como vine aquí, pero estoy aquí contigo y quiero que sepas que seré tuyo para siempre. Estoy muy nervioso, me quieren matar y no puedo defenderme, solo tú lo puedes hacer, mami”.

-Lucha por mí, mami, tu eres mi escondiste y mis fuerzas, tu eres mi esperanza, defiéndeme y lucha por mí, que yo lo haré por ti mami. 



Sé que me quieren matar, pude oír a tus amigas y otras personas que te quieren inducir a que de la orden de que me maten, oí un hombre asesino que tú le dijiste la palabra Doctor y él te dijo que él hacía el trabajo y yo creo que el trabajo que él dice es matarme, no, no lo puedo creer, mami.


-Mami, no quiero ser uno de esos millones de niños indefensos que matan cortándolos en pedacitos con tijeras y pinzas en la barriga que le debe proteger…

-Sé que no soy quizás como tú querías que fuera, hijo de un hombre que tu eligieras, pero mami, no tengo la culpa de haber venido así, se que fuiste maltratada y obligada a todo, pero de toda esa desgracia tiene que salir algo bueno para ti y te prometo que ese seré yo, no dé la orden de que me maten por favor, mami, y te aseguro que pronto me cogerás cariño.



-Mami coge el dinero que pagarías al criminal para matarme y cómprame mi canastilla con biberones extras, porque beberé mucha leche para ser fuerte y cuidarte a ti, pronto te preocuparás por mí, me bañarás y me acostarás en mi cuna a tomarme la leche, te sonreiré y, me amarás y estarás orgullosa de mí…


-Mami, no me mates por favor, si sientes vergüenza de mí o no sabes cómo enfrentar los traumas de los abusos, busca ayuda sicológica y verás que la única solución no es matarme a mí, que soy parte de ti y te amo tanto y eres quien me puede dar la oportunidad de vivir, mami, no te hagas más daño matándome.

-Mami, si no me puedes dar la oportunidad de vivir junto a ti, hay muchos que podrían adoptarme y yo te comprenderé y te perdonaré, pero mi mami no me mates por favor…


-Mami, sé que no eres capaz de pagar a un sanguinario para que me hagas pedacitos y me impida la vida, mami, quiero nacer, déjame vivir y tener amiguitos, quiero saber qué es el Sol y la Luna, quiero ver las Estrellas, que me lleves a la escuelita, quiero ensuciarte las paredes de la casa con lápices de colores, y aferrarme de tus piernas cuando tu tengas que ir a trabajar, mami, quiero que te vuelvas loca celebrándome mi primer añito…
-Mami, mami, no lo hagas, déjame nacer, déjame vivir por favor…

Tu hijo, desde tus propias entrañas!
El autor es Abogado y profesor universitario.