martes, 15 de julio de 2014
lunes, 14 de julio de 2014
La OAIM
Por Wanchy Medina
Twitter: @WanchyMedina
La discusión y firma del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos,
Centro América y la República Dominicana conocido como CAFTA, obligó al Estado
Dominicano a legislar para varias leyes que se exigían como antesala a la firma
el pacto económico; algunas de las leyes sugeridas por los países participantes
en el TLC, eran la de Propiedad Intelectual, Compras y Contrataciones y de
Acceso a la Información.
Estas y otras legislaciones fueron aprobadas por el congreso nacional
para poner al país en el mapa de la institucionalidad.
Todas estas reglas revisten de una importancia capital para el desarrollo
de un Estado de derecho.
De las legislaciones mencionadas tocaremos por hoy solo una, que será, la
ley General de Acceso a la Información Pública, ley 200-04.
El objetivo de esta ley es
propiciar a toda persona el derecho a solicitar y recibir información efectiva,
real y en el tiempo oportuno de las actividades y ejecuciones de los organismos
y entidades que conforman todas las estructuras del Estado dominicano.
Aunque, hay muchas
instituciones que garantizan la entrega de la información en el tiempo que
indica la referida ley, de igual forma, otras entidades estatales no han
obtemperado las exigencias de esta importante legislación.
Los ayuntamientos que aparte
de regirse por la ley en cuestión, tienen en su ley especial, la 176-07, en
ella contienen varias disposiciones que competen a esta materia, y aun así son
las instituciones del país más deficientes en cuanto al cumplimiento de
informar de sus ejecuciones.
El artículo 225 de la ley
municipal es claro cuando ordena que: “Los
Ayuntamientos establecerán una Oficina de Acceso a la Información Municipal
(OAIM)”; Esta oficina
debe ser la responsable de canalizar cualquier petición que requieran los
munícipes en el ejercicio del derecho de ser informados.
Varios expertos estiman
que el 90% de las instituciones edilicias no cumplen con la ley general de
acceso a la información pública, esto es lo mismo decir que no cuentan con oficinas
para dar dicho cumplimiento con ordena la
ley.
La inobservancia de esta disposición
se traduce en la poca transparencia que exhiben los ayuntamientos, y este trato
dado al ocultamiento de las informaciones es una vía que lleva a la corrupción.
Son varios los casos donde
ciudadanos han tenido que recurrir a una Acción de Amparo para poder obtener
por la vía judicial las informaciones de los ayuntamientos y otras instituciones.
Cuando un funcionario se
niega ofrecer las informaciones de carácter público, algo quiere esconder.
Al ser revestidos de
autonomía, los cabildos se han abrogado el “derecho” de no tener el funcionario
que propone ley para ser el ejecutor de la oficina de acceso a la información
municipal (OAIM);
de manera que no hay un conducto primario por donde solicitar lo que se quiere
como información.
Es horas que los alcaldes,
alcaldesas y concejos de regidores se aboquen al cumplimiento de la ley, e
instalen y propicien el sagrado derecho de los ciudadanos de obtener la
información, mientras esto no se haga ALGO
SE QUIERE OCULTAR.
* El autor es
Regidor de La Romana.-
martes, 8 de julio de 2014
lunes, 7 de julio de 2014
La integración y los municipios
Por Wanchy Medina
Twitter: @WanchyMedina
Concluida la segunda guerra mundial uno de los eventos más importantes postguerra
fue la conferencia de Bretton Woods, allí las principales naciones del planeta,
sabiendo de la calamidad económica que había generado la conflagración
concluida en el 1945 se reunieron para juntos paliar el desasosiego que vivían
los países.
Bretton Woods jugó un papel importante en lo que respecta a la
integración económica de los países, sin embargo la evolución de los esquemas
financieros y la apertura de una nueva filosofía de ampliar la culturización, y
los valores democráticos e interactuar a la luz de la realidad existente con
otras urbes, ya no solo los países hacen esfuerzos por estar al día en los
bloques de integración.
A principio de la década de los ochenta se crea una organización que si
bien en República Dominicana no es muy conocida, no deja de ser importante para
los municipios y los gobiernos locales, me refiero a la FLACMA, que es la Federación Latinoamericana de Ciudades,
Municipios y Gobiernos Locales.
La FLACMA no nació con una idea de ser una institución más, sino que los
gobiernos locales y los municipios de América se dieron cuenta que la corriente
a seguir era la creación de un mecanismo que le hiciera competentes y a su vez
fuertes ante el giro que había dado el ajedrez mundial.
Es de allí donde podemos discernir que el poco conocido del Derecho de la
Integración no se limita única y exclusivamente a los Estados, sino que en su
condición de gobiernos locales autónomos y descentralización los Municipios
tienen potestad de interesarse por cosechar relación interinstitucionales con
otros municipios fuera del territorio del país de donde existen.
Como es sabido, no todos los municipios tiene las mismas características
territorial y económicas; en la República Dominicana hay municipios muy
avanzados que pueden exhibir un gran potencial para atraer beneficios de éstas
interacciones extra nacionales, pero las autoridades que gobiernan esos
municipios deben tener una agenda clara con tópicos definidos y estrategias
delimitadas para saber hacia dónde deben enfocar este tipo de relación para obtener
los resultados.
Los municipios con una estructura adecuada para intercambiar impresiones
con otros gobiernos locales de su nivel o más avanzados deben potencializar ese
perfil que por sus características mismas le puede favorecer; por ejemplo el
potencial turístico, puertos marítimos, aeropuerto internacional, playa entre
otros, a esto debemos agregarle una, sin
la cual no se podrá atraer mejores resultados y es: Trasparencia del manejo
administrativo.
Nadie querrás unir lazos con autoridades municipales cuestionados y
desacreditados, normalmente los funcionarios de otros municipios alrededor del
mundo prefieren mancomunarse con líderes de los gobierno locales y los municipios
que no estén cuestionados por el manejo de los fondos, y esto se convierte en
una desventaja para conseguir adhesión de hermandad.
Otro elemento que deber surtir efecto en las relaciones intermunicipal es
el ingenio y la capacidad de los funcionarios municipales para debatir
propuestas y ganar la confianza de su interlocutor, que en este caso es su homólogo.
Los municipios con mayor demanda sin satisfacer por asunto de presupuesto
generaran más atractivo de inversión directa a su institución si se viabiliza con
astucia.
Las autoridades municipales en la República Dominicana deben crear
conciencia del valor agregado que significa el tener una hermandad con
gobiernos locales supranacionales; el avance y la visión vanguardista que
presentan los gobiernos locales de Europa y Estados Unidos deben ser apreciada
como refuerzo de la debilitada estructura que tenemos en nuestro país.
* El autor es
Regidor de La Romana.-
-
domingo, 6 de julio de 2014
lunes, 30 de junio de 2014
Alcaldes Vs Regidores
Por Wanchy Medina
Twitter: @WanchyMedina
La historia de la representación política es una de la más compleja de
analizar, en el devenir del tiempo la evolución de la representación ha tenido
un deterioro significativo. Al momento de la caída de Luis XVI, la
representación jugó un papel importante en la democratización de Francia, sin
embargo no había caído bien el esposo de María Antonietta y ya los girondinos y
jacobinos se enfrentaban por intereses encontrados; Danton y Robepierre que
habían sido decisivos ante la incipiente revolución no se podían ver frente a
frente, todo lo anterior expresado tiene un único sentido: Los intereses.
La República Dominicana no tiene la mejor estructura electoral para hacer
gala de una genuina representación, sin embargo, en las últimas dos décadas,
los cargos electivos que han resultados de las libres elecciones son en gran
parte producto de lo que la gente quiere, y ha votado para que le represente.
Los ayuntamientos compuestos por dos órganos que deben complementarse
entre sí, son productos del mandato que el pueblo otorga a los representantes; alcaldes
electos con votos directos y
regidores electos con votos indirectos
tienen el gran reto de dignificar con sus acciones el mandato que le han concedido
en las urnas los electores.
Sin embargo la historia de la municipalidad de la República Dominicana
registra episodios dantescos que han escenificados regidores y alcaldes, no es
nada provechoso recordar, el caso de hace poco más de tres décadas en La Romana,
donde un regidor fue muerto a pocos metros del ayuntamiento cuando salía de una
sesión, baleado de manos de otro funcionario del cabildo por diferencias en el
manejo administrativo; más reciente, aun fresco, el caso de Piedra Blanca donde
al menos tres ediles resultaron muertos en una balacera que se escenificó al momento
de elegir el bufete directivo del Concejo Municipal.
Estos, son escenarios que los hijos de Duarte jamás quieren recordar,
pero siempre hay que repasarlos para tratar de crear conciencia sobre la encrucijada
que viven los ayuntamientos por lo múltiples intereses que allí se envuelven.
El último evento de sangre que ha envuelto funcionarios de la
municipalidad, es tan reciente como decir la semana pasada, donde el país han sabido sobre la acusación pública que ha hecho el jefe de la Policía Nacional y
el Procurador General de la República al alcalde de Bayaguana Nelson Sosa, que
supuestamente contrató sicarios para terminar con la vida del regidor del mismo
municipio Renato Castillo.
Este hecho abre otra vez la discusión sobre cuán hondos y marcados son
los intereses que se juegan en los cabildos para que uno de sus miembros tenga
que orquestar un plan macabro de terminar con la vida de sus iguales.
En los ayuntamientos, los intereses económicos son de todos conocidos,
desde la concesión de obras, rejuego con las compras, nombramientos, y hasta la
insistencia con la cual se denuncia la mala administración de los recursos se
convierte en un hilo conductor para conseguirse la enemistad de los que sus intereses
son afectados.
Cuando los alcaldes no pueden callar a los regidores con “dadivas”, ni lo
pueden hacer enmudecer con canonjía, los concejales contestatarios se
convierten en un obstáculos para las marañas de los que actúan administrativamente
en la oscuridad; y muchas veces, como ya se ha demostrado esta actitud puede
poner en juego la vida de aquellos que solo cumplen con el mandato de fiscalización.
Los gobiernos locales deben dar un giro de ciento ochenta grados en la percepción
de la gente, los ayuntamientos están desacreditados; regidores y alcaldes
normalmente se reparten el pastel a la vista de todos y cuando sus intereses
chocan entre sí, una bala resuelve las diferencias, esto no debe ser así pero
es la cruda realidad.
* El autor es
Regidor de La Romana.-
-
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